Anticuerpos Antifosfolipidos

"Lupus News" - Dr. Michael D.Losckshin,MD
y colaboración del Dr. Roberto M. Arana

De muy baja incidencia en la población en general, el síndrome antifosfolípido es una afección vinculada con trastornos en la coagulación de la sangre y que favorece la instalación de trombos (coágulos) dentro de arterias y venas.

Hace pocos años un nuevo término misterioso y difícil de pronunciar: "anticuerpo antifosfolípído" se ha deslizado en la conversación entre pacientes con Lupus y sus médicos. Para hacer que las cosas se confundan aún más, algunos profesionales utilizan indistintamente tres diferentes términos: - anticuerpo anticardiolipina
- anticuerpo antifosfolípido y
- anticoagulante lúpico

El ANTICUERPO ANTIFOSFOLIPIDO es un auto-anticuerpo, es decir, un anticuerpo que afecta los productos químicos normales del cuerpo. Por lo general, el paciente con Lupus produce muchos autoanticuerpos; los más conocidos son: el FAN (factor antinúcleo o anticuerpo antinuclear) que actúa contra el núcleo de las células del organismo y el anti-DNA que reacciona sobre la mayor cantidad de químicos contenidos en el núcleo de todas las células. El anticuerpo antifosfolípido actúa en forma similar sobre un producto químico que recubre las paredes exteriores de todas las células, los fosfolípidos, un tipo de grasa (lípido) que contiene fosfato.

La cardiolipina es simplemente uno de los varios fosfolípidos normales en el cuerpo. Históricamente, el ANTICUERPO ANTICARDIOLIPINA fue el primer anticuerpo antifosfolípido descrito, pero los anticuerpos pueden actuar contra muchos otros fosfolípidos, de modo que se prefiere utilizar el término general de anticuerpo antifosfolípido en lugar del histórico anticuerpo anticardiolipina.

El ANTICOAGULANTE LUPICO es un autoanticuerpo que actúa contra los mecanismos normales de la coagulación y que favorece la producción de trombos en la circulación


¿EL SINDROME ANTIFOSFOLIPIDO ES UNA VARIANTE DEL LUPUS O ES UNA DOLENCIA CON ENTIDAD PROPIA?
El síndrome antifosfolípido que generalmente se presenta asociado con Lupus, se caracteriza por tres expresiones clínicas importantes:
- problemas de trombosis (en venas o en arterias)
- pérdidas fetales recurrentes, y
- disminución de la cantidad o de la actividad de las plaquetas.

También puede darse el cuadro en forma independiente del Lupus; es una afección distinta que se denomina SINDROME ANTIFOSFOLIPIDO PRIMARIO. El hecho de que cause trombosis en arterias o venas hace que tenga manifestaciones clínicas disímiles. Si es en una vena, habrá una tromboflebitis sobre todo en las piernas y algunos enfermos pueden tener embolias de pulmón. Si la trombosis es arterial, habrá accidentes vasculocerebrales, pérdida de la visión o de alguna otra función. Las pérdidas fetales ocurren más o menos por la misma razón; en cualquier estadio de la gestación se pueden producir trombos en la placenta interfiriendo con la oxigenación del feto.

¿Cómo ocurre el proceso?
El enfermo debe tener esos anticuerpos, aunque no necesariamente la presencia de estos produce la manifestación de la dolencia. En efecto, se estima que el 40% de los pacientes con Lupus tienen anticuerpos antifosfolípidos y la mayoría no presentan trombosis vasculares. Cuando se manifiesta, se debe a que los anticuerpos se unen con los fosfolípidos que están en las paredes de los vasos sanguíneos, en el endotelio vascular y en las plaquetas. Esto causa coágulos (trombos) cuando no deberían producirse, lo que acarrea los trastornos mencionados.

Un delicado mecanismo
Una de las primeras inquietudes que se plantean los investigadores es por qué cuando la sangre circula por los vasos no se coagula mientras que sí coagula ante la rotura de un vaso. Ahora se sabe que lo normal es que la sangre se coagule, pero que en las paredes de los vasos sanguíneos y de la propia sangre en circulación existen sustancias y mecanismos que inhiben la coagulación. En la inhibición intervienen los fosfolípidos. Por eso al estar bloqueados por los anticuerpos que se unen con ellos, no actúan para impedir la coagulación y ésta ocurre dentro de los vasos sanguíneos.

¿Cómo se trata?
Si la persona tiene el anticuerpo pero no las manifestaciones clínicas, no se hace absolutamente nada. Pero si tiene anticuerpos y también manifestaciones clínicas (por ejemplo: trombosis venosas recurrentes) necesita un tratamiento con medicaciones que "licuen" en cierta forma la sangre. Esto se consigue de dos formas, dando medicamentos (anticoagulantes plaquetarios) que impiden que las plaquetas se agrupen y formen el coágulo (como la aspirina) o dando anticoagulantes permanentes, como heparina. Algo parecido a lo que se hace con quienes tuvieron accidentes vasculocerebrales.