Cuál es
la causa del Lupus?
La causa del Lupus aún
permanece desconocida, sin embargo se ha aprendido muchísimo
acerca de la enfermedad desde 1948, cuando el fenómeno de
la célula LE fue descubierta en la sangre de pacientes
con Lupus Sistémico. Las células blancas de aquellos
individuos contenían una masa redonda de material que
empujaba al núcleo de otra célula revestida con
autoanticuerpos e ingerida por una célula fagocítica que
normalmente ingiere bacterias y detritus celulares. El
asistir en la destrucción de la bacteria y del detritus
celular es una función normal del sistema inmunológico y
la bacteria revestida con anticuerpos es fácilmente
ingerida por estas células fagocíticas, en mejor forma
que aquellas bacterias que no están revestidas por
anticuerpos.
Esta fue la primera
observación de que pacientes con Lupus producían
anticuerpos contra sus propios tejidos. Autoanticuerpos
son aquellos que reaccionan con tejidos y
substancias del propio organismo y cuando reaccionan con
substancias en el núcleo celular se denominan anticuerpos
antinucleares.
Estos anticuerpos
antinucleares y otros son característicos del Lupus Sistémico.
Otros estudios Ilevaron al descubrimiento de un gran número
de diferentes tipos de anticuerpos antinucleares que
ocurren en el Lupus . Uno de los más interesantes de
estos es el anticuerpo anti-DNA.
El DNA es la substancia
genétíca básica que se encuentra en los cromosomas de
casi todas las células vivientes. Aunque el DNA se
encuentra únicamente dentro de las células, en 1964 los
científicos descubrieron la presencia de DNA en el suero
(la parte liquida de la sangre), de varios pacientes
agudamente enfermos con Lupus Sistémico. Este hallazgo
hizo que la posibilidad de que el DNA del suero (serum)
pudiera combinarse con anticuerpos anti-DNA para formar
inmuno-complejos en la sangre, fuera postulada. Había ya
evidencia que en el riñón de los pacientes con Lupus
aparecían inmuno-complejos, pero la naturaleza de estos
inmuno-complejos era desconocida en ese tiempo. Al parecer
estos complejos están formados por DNA y anticuerpos antí-DNA;
estos complejos no son depurados en forma normal por los
mecanismos del cuerpo. Por el contrarío, permanecen en la
circulación y son atrapados en órganos tales como el riñón
donde causan inflamación y daño tisular.
Estudio subsecuentes han
demostrado que estos complejos de DNA: antiDNA, también
pueden contribuir a la inflamación de los vasos sanguíneos
y a la enfermedad del sistema nervioso central en el Lupus
Sístémico. Sin embargo sabemos que otras clases de
inmuno-complejos están también comprometidos en el daño
tísular de esta enfermedad.
Además, ciertos
anticuerpos que se desarrollan en el Lupus pueden llevar
directamente al daño de cierto tejidos. La anemia, por
ejemplo, puede ocurrir debido a que aparecen anticuerpos
contra las células rojas. Las magulladuras pueden deberse
a anticuerpos contra factores de la coagulación y de las
plaquetas, etc. Existe evidencia reciente de que ciertos
anticuerpos reaccionan directamente con algunas de las células
del sistema nervioso central. Estos anticuerpos son
importantes en el desarrollo de las manifestaciones neurológicas
del Lupus Eritematoso Sistémíco.
Debido a que los
pacientes con el Lupus Eritematoso Sistémico producen una
cantidad de anticuerpos que reaccionan con ellos mismos,
esta enfermedad ha sido descrita por algunos como una enfermedad
autoalérgica. Algunos individuos dicen que los
pacientes con Lupus son "alérgicos a ellos
mismos" . Aunque esta explicación, al parecer es
conveniente y sencilla, no está totalmente fundamentada
científicamente. En general, la alergia es un término
que define un tipo de reacción muy específica del
sistema inmunológico, una reacción que no forma gran
parte en el desarrollo del Lupus Sistémico. Aún si la
alergia clásica estuviera involucrada en el desarrollo de
esta enfermedad, se sabe muy bien que en el Lupus Sistémico
existen muchos otros tipos de reacciones inmunológicas
que forman parte en el desarrollo de esta enfermedad. En
resumen, en el Lupus no hay realmente una enfermedad "alérgica"
excepto en un sentido muy amplio de la palabra.
Desde hace mucho tiempo,
los médicos, los científicos y los pacientes se han
preguntado: por qué los pacientes con Lupus
producen esa gran cantidad de anticuerpos. En
los últimos años la investigación biológica básica ha
demostrado que el sistema inmunológíco está regulado
normalmente por una serie de células que interactúan
entre sí y por substancias producidas por estas células,
incluyendo los anticuerpos mísmos.
Los anticuerpos son
formados por células blancas, denominados linfocitos B ó
células B. Otro tipo de leucocitos (células blancas) que
incluyen los macrófagos (grandes células ingestantes) y
otros grupos de células denominadas linfocitos T o células
T ayudan a regular la producción de anticuerpos. Las células
T se denominan así ya que la glándula del Timo toma una
función vital en su madurez. Las células B se
denominaron de esa manera debido a un organismo del gallo,
la Bolsa de Fabricio, la cual es importante para la
maduración de las aves. En los mamíferos tales como los
humanos, según parece, la médula ósea juega un papel
similar al de la Bolsa de Fabricio. Ciertas células B
también tienen función reguladora en el sistema inmunológico.
Entre las diferentes
clases de células T existen célula T de
"ayuda", células que ayudan a aumentar la
producción de anticuerpos y también células Supresoras
que disminuyen o suprimen la producción de anticuerpos.
Estas células interactúan entre sí y también con
aquellas células que forman anticuerpos y que producen señales
químicas que migran entre los tejidos y entre las células.
Estudios recientes
demuestran que puede haber un defecto en la producción de
señales supresoras en el Lupus. Sin embargo, cuando las células
de un paciente con Lupus se entremezclan con células
normales en un tubo de ensayo, la producción de
anticuerpos, a veces, se vuelve esencialmente normal.
Estos hallazgos, si son
verificados, tienen implicaciones importantes para la
terapia de esta enfermedad. Sería posible, por ejemplo,
tratar a los pacientes con Lupus con terapia de reemplazo
de aquellas señales supresoras que hacen falta en el
sistema, en lugar de utilizar drogas que pueden causar
otros daños. Además, cuando la enfermedad está inactiva
o sea en remisión (ausencia de signo y síntomas de la
enfermedad) muchos pacientes que tienen Lupus producen señales
supresoras adecuadas. Este hallazgo ha abierto una nueva
avenida terapéutica utilizando substancias supresoras de
la sangre normal, o inclusive, tratando de obtener las
substancias supresoras del mismo paciente durante el período
inactivo de su enfermedad. Todos estos son experimentos de
tipo preliminar; pero se debe entender que actualmente no
se puede utilizar este tipo de terapia en humanos ya que
solamente existe en forma teórica y con el objeto de
hacer investigación.
Claro está, que sería
mucho mejor entender por qué los pacientes con Lupus no
producen substancias supresoras durante la fase activa de
la enfermedad. Si se pudiera reestimular la producción
normal de estas substancias, la terapia por
reemplazamiento no seria necesaria; es posible que los
pacientes con Lupus produzcan anticuerpos que
selectivamente inactivan a las células T
"supresoras" , creando un círculo vicioso .
Pero se requiere más investigación para un entendimiento
completo de la naturaleza y el significado de estos
hallazgos.
Desde hace muchos años
los científicos han trabajado con una cepa híbrida de
ratones, denominados ratones de la Nueva Zelandia,
blancos y negros (NZB/Ws); estos ratones desarrollan
una enfermedad que se asemeja al Lupus humano. Estos
animales, al parecer; tienen menor actividad de la célula
T supresora a medida que la enfermedad progresa en ellos.
Estudios intensivos en estos ratones son llevados a cabo
actualmente para determinar la causa posible de su
enfermedad y los métodos de tratamiento. Existe la
esperanza en los círculos científicos de que esta
información tenga algún valor en la comprensión y el
tratamiento del Lupus humano. Actualmente existen cinco
cepas diferentes de ratones que desarrollan la enfermedad
que se parece al Lupus y aunque los conocimientos
derivados de estos estudios son muy valiosos, es muy
probable que ninguno de los animales padezca de una
enfermedad idéntica al Lupus humano, aunque cada cepa
represente una de las "variedades" encontrada en
los humanos.
Así como en los
humanos, el Lupus se desarrolla, en los ratones NZB/W,
predominantemente en el sexo femenino. Los ratones del
sexo femenino cuyos ovarios han sido removidos antes de la
pubertad y que reciben inyecciones de andrógenos
(hormonas masculinas) presentan una enfermedad de cierta
manera atenuada. Por otro lado, los ratones machos a los
cuales de les extirpan los testículos y se les da estrógenos
(hormona femenina) desarrollan una enfermedad mucho más
severa que la de ratones machos normales.
Claro está, que no se sugiere la eliminación de ovarios
y la terapia por hormonas en los seres humanos, sin
embargo, este tipo de información nos lleva a un
mejor entendimiento del por qué el Lupus afecta
predominantemente al sexo femenino.
Más adelante explicamos
algunos estudios en los que se investiga el valor terapéutico
de andrógenos no masculinizantes. La evidencia obtenida
recientemente, índica que los andrógenos favorecen el
desarrollo de la célula T supresora y que los estrógenos
favorecen el desarrollo de la clase de célula T que ayuda
a la producción de anticuerpos. Así que es posible que
las hormonas sexuales afecten el mecanismo regulador de
las células T; actualmente se realizan estudios para
comprobar esta teoría.
Los científicos han
descubierto que los hombres que padecen de Lupus parecen
metabolizar el estrógeno de una manera diferente que los
hombres sin la enfermedad. Todos los hombres producen
cierta cantidad de estrógeno, pero la diferencia en su
metabolismo en el Lupus contribuye a la susceptibilidad de
estos pacientes a la enfermedad. Cuando los hombres con
Lupus metabolizan el estrógeno, los
productos de este metabolismo tienen una actividad
residual mayor de estrógeno que la de los productos del
metabolismo de hombres sin Lupus; un fenómeno
similar se observa en las mujeres con Lupus, aunque los
productos de éstas no son exactamente iguales a los de
los hombres con Lupus. Quizás esto explique el por qué
durante los años fértiles de la mujer, la enfermedad es
de cinco a diez veces más frecuente en las mujeres que en
los hombres. Como fue mencionado anteriormente, no existe
diferencia entre los sexos en cuanto a la frecuencia del
Lupus antes de la pubertad o después de la menopausia.
Cabe mencionar aquí una observación significativa en los
ratones llamados BXSB (otra de las cepas que contraen
Lupus), en los cuales los machos desarrollan una forma
severa de la enfermedad parecida al Lupus y, las hembras
no son afectadas. Ultimamente, este fenómeno también se
ha presentado en algunas familias, en las cuales hombres
contraen la enfermedad en vez de las mujeres. De nuevo,
esperamos que el estudio en los ratones BXSB nos permita
explicar este fenómeno similar en los humanos.
Los científicos también
han encontrado que en los ratones NZB/W, tanto los
factores genéticos como los virus, parecen jugar un papel
importante en el desarrollo de la enfermedad.
Al principio se creía
que el virus causaba la enfermedad en los ratones, pero
según parece, ésta no es la causa primordial del
proceso. Los virus son importantes debido a que sus
componentes forman parte de los complejos inmunológicos
que causan muchas de las manifestaciones de la enfermedad.
En el caso del Lupus en los humanos, los informes están
en desacuerdo en cuanto al papel que juegan los virus.
El papel de las
substancias supresoras también ha sido estudiado en
aquellos ratones que desarrollan el Lupus. Un factor
denominado factor soluble inmunosupresor (SIRS) es
liberado ..por células del bazo estimuladas en ratones
normales. Las células del bazo de ratones femeninos de
Nueva Zelandia, blancos y negros, también liberan esta
substancia; a medida que los ratones envejecen y
desarrollan la enfermedad sus células del bazo no liberan
este factor. Células que forman anticuerpos, de estos
ratones enfermos pueden ser reguladas por este factor;
cuando es obtenido de células jóvenes de ratones
normales o de aquéllos que no hayan desarrollado la
enfermedad. El tratamiento de los ratones de Nueva
Zelandia con este factor; ha resultado en una disminución
significativa de la producción de autoanticuerpos y en
una mayoría de su enfermedad, incluyendo el compromiso
renal. La sobrevivencia de los ratones tratados de esta
manera aumentó sin toxicidad significativa. Estos
resultados sugirieron la posibilidad de que una terapia
del Lupus pudiera basarse en proporcionar estos factores a
aquellos que carecen de ellos, por ejemplo, el factor
soluble inmunosupresor. Sin embargo, este tipo de terapia
no ha podido ser utilizado en el tratamiento del Lupus
humano.
El sistema inmunológico
está regulado por una serie de interacciones complejas
entre diferentes tipos de células y la variedad de
factores que éstas producen. La interleucina-2 es uno de
estos factores que juegan un papel importante en la
regulación de las células T. Este factor aparece
defectivo en algunos de los ratones que desarrollan la
enfermedad parecida al Lupus humano. Por esta razón
mencionar aquí una observación significativa en los
ratones llamados BXSB (otra de las cepas que contraen
Lupus), en los cuales los machos desarrollan una forma
severa de la enfermedad parecida al Lupus y las hembras no
son afectadas. Últimamente, este fenómeno también se ha
presentado en algunas familias, en las cuales hombres
contraen la enfermedad en vez de las mujeres. De nuevo,
esperamos que el estudio en los ratones BXSB nos permita
explicar este fenómeno similar en los humanos.
Los científicos también
han encontrado que en los ratones NZB/W, tanto los
factores genéticos como los virus, parecen jugar un papel
importante en el desarrollo de la enfermedad.
Al principio se creía
que el virus causaba la enfermedad en los ratones, pero
según parece, ésta no es la causa primordial del
proceso. Los virus son importantes debido a que sus
componentes forman parte de los complejos inmunológicos
que causan muchas de las manifestaciones de la enfermedad.
En el caso del Lupus en los humanos, los informes están
en desacuerdo en cuanto al papel que juegan los virus.
El papel de las
substancias supresoras también ha sido estudiado en
aquellos ratones que desarrollan el Lupus. Un factor
denominado factor soluble inmunosupresor (SIRS) es
liberado por células del bazo estimuladas en ratones
normales.
Las células del bazo de
ratones femeninos de Nueva Zelandia, blancos y negros,
también liberan esta substancia; a medida que los ratones
envejecen y desarrollan la enfermedad sus células del
bazo no liberan este factor. Células que forman
anticuerpos, de estos ratones enfermos pueden ser
reguladas por este factor; cuando es obtenido de células
jóvenes de ratones normales o de aquéllos que no hayan
desarrollado la enfermedad.
El tratamiento de los
ratones de Nueva Zelandia con este factor; ha resultado en
una disminución significativa de la producción de
autoanticuerpos y en una mejoría de su enfermedad,
incluyendo el compromiso renal. La sobrevívencia de los
ratones tratados de esta manera aumentó sin toxicidad
significativa. Estos resultados sugirieron la posibilidad
de que una terapia del Lupus pudiera basarse en
proporcionar estos factores a aquéllos que carecen de
ellos, por ejemplo, el factor soluble inmunosupresor. Sin
embargo, este tipo de terapia no ha podido ser utilizado
en el tratamiento del Lupus humano. El sistema inmunológico
está regulado por una serie de interacciones complejas
entre diferentes tipos de células y la variedad de
factores que éstas producen. La interleucina-2 es uno de
estos factores que juegan un papel importante en la
regulación de las células T. Este factor aparece
defectivo en algunos de los ratones que desarrollan la
enfermedad parecida al Lupus humano. Por esta razón se
llevan a cabo investigaciones para estudiar una terapia
basada en la posibilidad de corregir este defecto. Sabemos
hoy en día que los interferones (originalmente se
pensaba que eran substancias antivirales producidas por el
cuerpo) también juegan un papel importante en la regulación
del sistema inmunológico. Estudios recientes indican que
la variante alfa-interferón se encuentra en la sangre de
pacientes con Lupus y que existe una correlación entre el
aumento del nivel de alfa-interferón y el aumento de la
actividad de esta enfermedad.
Un informe reciente
sobre ratones autoinmunes indica que miembros de una
subclase de células B (las células responsables de la
producción de anticuerpos) tienen una señal en la
superficie, que generalmente se encuentra en las células
T, pero no en las células 8. Esta subclase, al parecer;
contiene las células que producen la mayoría de los
anticuerpos; de ser así, los médicos se acercarán más
a la comprensión de la naturaleza del LES. Además, hoy
en día, debido a que existen técnicas para eliminar
subgrupos específicos de células, es posible destruir únicamente
aquellas células hiperactivas del sistema inmunológíco,
dejando intactas las partes que están funcionando
normalmente. Definitivamente, este enfoque puede llevar a
nuevas y poderosas formas terapéuticas.
Otro descubrimiento
reciente índica que los ratones NZB/W y BXSB parecen
tener un defecto en la célula B, trayendo como
consecuencia una excesiva actividad poco regulada. De
manera que cualquier estímulo, normalmente considerado
inocuo, puede resultar en una producción excesiva de
anticuerpos; un fenómeno similar puede ocurrir en los
pacientes con Lupus.
El papel de los componentes
complementarios en la depuración de los complejos inmunológicos,
es otra área en la que se están realizando
investigaciones. Los complementos (componentes
complementarios) consisten en una serie de proteínas que
puede ser estimulada cuando ciertas clases de anticuerpos
se combinan con el antígeno. La excitación del
Complemento a menudo juega un papel importante en la
depuración normal de los complejos inmunológicos y en la
eliminación (muerte) de "invasores extraños".
Cierto número de pacientes con Lupus presentan
anormalidades en el sistema del Complemento, las cuales
pueden contribuir a algunos de los problemas de esta
enfermedad. Un hallazgo que ha suscitado mucho entusiasmo,
hoy en día, es el mecanismo de la purificación de moléculas
que las células T utilizan para identificar el antígeno,
lo que puede llevar a la comprensión de las diferencias
en la identificación de los autoantígenos en pacientes
con enfermedades autoinmunes y de aquí a un mejor
conocimiento del Lupus.