LES
embarazo y temas afines
(19º Simposio de ALUA -
5.12.2000)
ANTICONCEPCIÓN:
Uno de los tabúes que
ha existido durante mucho tiempo es que Lupus
Eritematoso Sistémico (LES) es incompatible
con anticonceptivos por vía oral, es decir, con la
administración de estrógenos. Esto debe desterrarse
porque hoy en día los anticonceptivos de nueva
generación tienen muy bajas dosis de estrógenos. Se ha
visto que, salvo en aquellas pacientes con nefritis
lúpica importante, los estrógenos no producen
reactivación del Lupus. Por lo tanto, excluyendo
también a las pacientes que tienen asociado un sindrome
antifosfolipídico, (es decir, con algunos autoanticuerpos
específicos que favorecen las trombosis), las pacientes
con LES pueden usar anticonceptivos orales con
bajas dosis de estrógenos.
En el caso de las
pacientes con nefritis o que están siendo sometidas a
pulsos de Endoxan, se recomienda los métodos de barrera
que tienen una muy alta efectividad (profiláctico,
diafragma o su combinación).
En pacientes que están
con tratamientos inmunosupresores (Corticoides, Endoxan,
Imurán) no recomendamos un dispositivo intrauterino por
una mayor posibilidad de infecciones. En el caso de una
reactivación de LES y un dispositivo intrauterino
previamente colocado, es aconsejable no tocarlo porque la
extracción del mismo también puede producir infecciones.
OSTEOPOROSIS:
Es la pérdida de calcio
de los huesos que suelen sufrir las pacientes que están
siendo sometidas a tratamientos prolongados con
corticoides, ya que estos producen una mayor actividad de
las células que destruyen el hueso (osteoclastos), con lo
cual se provoca una pérdida de calcio. En estos casos se
puede indicar calcio, fijadores de calcio y medicaciones
especiales que inhiben esa destrucción ósea.
ADMINISTRACIÓN
DE CICLOFOSFAMIDA (Endoxan):
Se ha visto que puede
llegar a inducir menopausia precoz cuanto mayor es la edad
de la mujer y cuanto mayor sea la dosis total acumulada.
Para aquellas pacientes
que quieran conservar su fertilidad, existen algunas
técnicas que están siendo estudiadas de
críopreservación de células del ovario o de tejido
ovárico completo que luego pueden ser autotransplantadas.
EMBARAZO:
Lo ideal para pacientes
con LES es el embarazo en período de remisión,
con alrededor de seis meses de estabilidad en su
remisión. En caso de nefritis, hay que evaluar cuál es
la función que tiene este riñón para poder hacer un
pronóstico de cuál va a ser la acción del LES sobre
el embarazo y del embarazo sobre el LES. Es
necesario recalcar que este seguimiento debe llevarlo
adelante un equipo de trabajo de alta experiencia. Un
embarazo "de alto riesgo" implica la atención
especializada de un obstetra que tiene relación con todo
un grupo clínico de neonatólogos y psicólogos, con un
poco más de experiencia en el tratamiento de algunas
enfermedades que pueden asociarse con el embarazo y que,
además, dispone de mayor tiempo que el habitual en un
consultorio común para evacuar cualquier consulta de la
paciente.
Hidroxicloroquina
(Antipalúdicos):
Antiguamente se
suspendía su indicación durante el embarazo. Hoy día,
se ha visto que la vida media de esta droga es tan larga
(puede estar en los tejidos hasta cinco años después de
suprimida) que no tiene sentido suspenderla durante el
embarazo. El riesgo teórico de lesiones oculares en el
feto no ha sido observado y tampoco malformaciones
asociadas al uso de la misma. Por lo tanto, de ser
necesario, debe continuarse el tratamiento e inclusive
puede instituirse su uso durante este período.
Los
Corticoides:
En algunos prospectos se
previene que su ingesta durante el embarazo está
asociada a labio
leporino y paladar hendido, pero esto sucede sólo en las
ratas. En el humano nunca se ha visto tal asociación. Hay
corticoides como el Meticortén que no pasan la barrera
placentaria y otros (como la betametasona o la
detametasona) que inclusive usamos los obstetras en
algunos casos en los que es necesario tratar al feto, que
sí pasan la barrera placentaria pero que no traen
complicaciones en el feto.
La
Aspirina:
Se utiliza en pacientes
con sindrome antifosfolipídico, que han tenido trombosis
o pérdidas fetales en forma recurrente y que tienen
ciertos anticuerpos específicos. Se usa en dosis bajas,
comprimidos pediátricos de alrededor de 100mg. A estas
dosis es totalmente inocua para el embarazo, se la suele
utilizar como tratamiento y también asociada con la
Heparina, en casos de pérdidas fetales recurrentes.
Azatioprina
(Imurán):
Hay amplia experiencia
en el tratamiento no sólo de pacientes con LES
sino en los casos de pacientes con transplantes de
órganos, que reciben dosis muy importantes de esta droga.
A las dosis habituales es relativamente segura para ser
usada durante el embarazo. De ser necesario, la
medicación puede continuarse durante el período de
gestación.
Heparina
:
Es un anticoagulante que
suele indicarse en las pacientes con sindrome
antifosfolípido. No atraviesa la barrera placentaria, se
puede usar generalmente asociada a la aspirina, durante
todo el embarazo. Sólo es necesario controlar que no se
produzca pérdida de calcio o disminución de plaquetas.
Es una droga segura, que tiene una vida media muy corta,
lo que permite, en el caso de una emergencia hemorrágica,
suspenderla y solucionar así el problema.
Contraindicaciones
de embarazo :
En pacientes con
nefritis terminal.
En pacientes sometidas a
pulsos de Ciclofosfamida (Endoxan). Utilizada en el primer
trimestre es teratogénica, puede generar malformaciones
fetales. Si se utiliza a partir de la semana 16, cuando ya
todos los órganos se han formado, puede asociarse con un
retardo en el crecimiento del feto pero no con
malformaciones. Por lo tanto, cuando se utilizan pulsos
con Ciclofosfamida se aconseja la anticoncepción bien
planificada.
Influencia
del Embarazo sobre el Lupus:
Es de destacar que el
Embarazo no afecta la evolución a largo plazo del Lupus.
Según las diversas
estadísticas, pueden producirse reactivaciones por lo
general en la segunda mitad del embarazo y en especial
durante el puerperio. Ambas situaciones responden
rápidamente al tratamiento con corticoides.
Influencia
del Lupus sobre el Embarazo:
Hay un aumento del
riesgo de pérdidas fetales sobre todo en LES asociado
a sindrome antifosfolipídico. Estas pérdidas (muerte
intrauterina) se suelen producir en la segunda mitad del
embarazo aunque también pueden ocurrir en el primer
trimestre y en forma recurrente.
También es mayor el
aumento del riesgo de parto prematuro debido en general a
la rotura prematura de membranas, o de pre-eclampsia
materna (presencia de edema, hipertensión y pérdida de
proteína por orina), lo que puede obligar al médico a
interrumpir el embarazo tres o cuatro semanas antes de
tiempo. Este procedimiento también puede llevarse a cabo
en el caso de detectar un insuficiente crecimiento del
feto y luego de una evaluación conjunta entre el obstetra
y el neonatólogo que determine que el bebe pudiera estar
en mejor situación fuera que dentro del vientre materno.
Puede haber también un
mayor riesgo de retardo del crecimiento intrauterino,
sobre todo asociado a hipertensión, alteración de la
función renal y sindrome antifosfolipídico.
Posibles
complicaciones en el bebe:
Por el pasaje de
anticuerpos maternos a través de la placenta, el bebe
puede desarrollar alteraciones hematológicas: anemia,
disminución de los glóbulos blancos o de plaquetas, lo
que en general va desapareciendo en los primeros días de
vida, al eliminarse los anticuerpos maternos y en general,
no traen complicaciones severas y son perfectamente
tratables. Del mismo modo, también van desapareciendo un
poco más lentamente, en forma espontánea, las
manifestaciones cutáneas (en cara y cuero cabelludo) que
se presentan en algunos casos.
Las anomalías
cardíacas pueden darse en aproximadamente 1-2% de las
pacientes con LES y anticuerpo AntiRO positivo. Se
trata de un bloqueo de conducción permanente e
irreversible. La ecocardiografía permite detectar esta
anormalidad a partir de la semana 18 y también evaluar si
existe alguna anomalía estructural, dentro del corazón
del bebe que pueda condicionar esta situación. En
general, estos bebes nacen por cesárea, deben tener un
seguimiento por parte del neonatólogo y su pronóstico es
altamente favorable.
Lactancia:
Durante este período,
en general, está contraindicado el tratamiento con
Azatioprina (Imuran) porque existe el riesgo teórico de
que pudiera provocar en la segunda generación un aumento
de carcinomas.
Si bien no se tiene real
conocimiento de la posible acción que la
Hidroxicloroquina pueda ejercer sobre el recién nacido,
los neonatólogos desaconsejan en este caso la lactancia.
Lo mismo ocurre con los Salicilatos a altas dosis que
pasan a la leche y pueden producir hemorragias en el
recién nacido.
NOTA DEL
EDITOR:
En síntesis, se pueden
sacar las siguientes conclusiones:
Contrariamente a la
creencia generalizada, la vasta mayoría de las pacientes
con LES pueden, en algún momento de su evolución,
embarazarse.
En este caso lo ideal es
que la fecundación se produzca en un período de
remisión clínica (aproximadamente 6 meses de
estabilidad).
No está demostrado
fehacientemente que el embarazo sea un factor de brote de LES.
Si ello ocurriera, sin embargo, esos brotes se tratan con
las mismas medicaciones, sobre todo con corticosteroides,
igual que se tratan los brotes fuera del embarazo.