El  Lupus y el Sol

El tratamiento y la prevención de las complicaciones causadas por efecto de la exposición al sol implican: la educación del paciente, las cremas protectoras de la piel y en algunas circunstancias, medicamentos.

Uno de los fenómenos más comúnmente discutidos pero menos entendido en el Lupus concierne al rol que la exposición al sol juega en el proceso de la enfermedad. Aunque a los pacientes con Lupus se les aconseja, generalmente, evitar la luz del sol, esta recomendación no es exactamente correcta y es a menudo mal interpretada. No es la luz del sol en sí misma lo que afecta en el Lupus sino la radiación ultravioleta.

Tratemos de explicar como está compuesta la radiación solar:

1 - por rayos infrarrojos que son calóricos

2- por radiaciones luminosas entre las cuales se encuentran los rayos ultravioletas (U.V.).

Estos se clasifican en distintas categorías : A, B y C en orden de capacidad de daño biológico, siendo los dos últimos, resueltamente letales. Para que los rayos ultravioletas no ocasionen daño a la vida animal y vegetal terrestre, existe entre los 15 y 50 km de altura atmosférica una forma molecular del oxígeno, llamada "capa de ozono". Lamentablemente el espesor de este escudo natural de la atmósfera terrestre está disminuyendo su espesor debido en gran parte al uso de los Cloroflurocarbonados (CFC) que se encuentran en aerosoles y en aparatos de refrigeración, provocando en algunos lugares el denominado "agujero de ozono".

Se considera que los rayos U.V. provocan cambios químicos a nivel celular. Tienen carácter sumatorio y acumulativo desde el primer día de vida. Actúan como depresores del sistema inmune.

No es necesario estar al sol para experimentar la exposición a los rayos U.V Aún en días nublados o a través del reflejo del sol sobre la arena, bajo una sombrilla, o la luz fluorescente, puede ser producida.

De hecho, no todos los pacientes con Lupus son sensibles al sol. Sólo el 30% se ven afectados por él, existiendo además una gran variedad de grados: Algunas personas pueden estar al sol durante 20 minutos sin problemas, pero desarrollan fatiga, fiebre y erupción cutánea si lo están durante 45 minutos. Esto puede variar de una persona a otra. lnclusive de una raza a otra. Las personas de raza negra generalmente toleran más el sol que los individuos de raza blanca.

Las personas que padecen Lupus con mayor vulnerabilidad a los rayos U.Y. deben ser especialmente instruidos para que eviten el sol. Además de la utilización de ropa adecuada y sombrero protector, quienes desean estar al aire libre por más de 5 minutos deben utilizar cremas protectoras. Estas cremas tienen una escala factor de protección solar. Muchas tienen un factor entre 1 y 50. Un factor 50 significa que uno está 50 veces más protegido de los rayos U.V. que si no se hubiera puesto nada. El consejo para los pacientes con Lupus es el uso de un factor superior a los 15. Aquellas con factor superior a 35 tienden a provocar sequedad y prurito (picazón) en la piel y sólo se sugiere para quienes tengan un problema más serio.

Las lesiones en la piel inducidas por efecto del sol son tratadas comúnmente con cremas que tienen corticoesteroides. Las drogas antipalúdicas (Cloroquina, Plaquenil, etc.) actúan como cremas protectoras y los pacientes a los que se les suministra estos agentes, a veces son capaces de tolerar una mayor exposición al sol. Otras drogas pueden aumentar la sensibilidad al sol y deben ser evitadas en el Lupus : sulfas, antibióticos con tetracicline y el antiinflamatorio Feldene.

Recientemente se han incrementado las investigaciones sobre los efectos dañinos de los U.V.A. Los U.V.A llegan a la superficie de la tierra 1.000 veces más que los U.V.B y penetran muy profundamente en la piel. Además de las precauciones específicas para los pacientes que padecen Lupus, recordemos las indicaciones generales que son aconsejables para todas las personas en general:

- Evitar los horarios entre las 10 y las 14 hs. pues la incidencia perpendicular de los rayos hace que atraviese sólo 35 Km. de Ozono. Cuanto más alejado se esté de ese horario, los rayos deberán pasar más oblicuos, siendo la distancia de filtrado, mayor.

-Tener en cuenta que el riesgo aumenta en la alta montaña porque la distancia Tierra-Sol es menor, como así también si hay nieve, arena, agua o pavimento, por sus reflejos.

- En los días seminublados hay que poner especial cuidado, ya que la "resolana" nos permite soportar por más tiempo y con menor incomodidad el calor irradiado, pero los temibles U.V traspasan la atmósfera nubosa.

Por DANIEL J. WALLACE M. D.
(PUBLICADO EN NEWSLETTERI95 - BAY AREA Lupus FOUNDATION)
Y COLABORACIÓN DEL DR RAÚL E. ALONSO (Bs. As./94)