Terapeúticas
futuras en el Lupus Sistémico
Debido a que la
afección parece tener un origen multifactorial (genético,
hormonal viral, medioambiental y otros) las
investigaciones continúan centrándose en la identificación
de estos factores ya que cada uno puede contribuir a
alterar la regulación del sistema inmune
Las hormonas sexuales juegan sin duda un rol en la «causa»
de Lupus Sistémico. El hecho de que la afección sea 10
veces más frecuente en mujeres de edad fértil que en los
varones, es un fuente apoyo a esa noción. Llamativamente
después de la menopausia la frecuencia casi se iguala en
ambos sexos. Los estrógenos parecen ser metabolizados de
distinto modo por los pacientes con Lupus en relación a
quienes no padecen la enfermedad.
El tratamiento con agentes «anti-estrógenos» en mujeres
con Lupus o directamente tratadas con hormonas masculinas
atenuadas es un proyecto en continuo desarrollo con
resultados aún preliminares.
Ciertas
drogas pueden inducir brotes clínicos de la afección. En
1944, las SULFAS fueron las primeras en ser conectadas con
el Lupus. Un poco más tarde. lo fue la PROCAINAMIDA y en
1960, la HlDRALAZINA (ambas drogas son usadas en cardiología).
Hasta el presente. aproximadamente 70 drogas han sido
implicadas en la activación del Lupus pero no hay aún
estudios rigurosos al respecto.
Los anticuerpos antifosfolipídicos en pacientes con Lupus
están asociados a abortos recurrentes, trombosis cerebral
y disminución de las plaquetas. La detección de estos
anticuerpos ha contribuido a aclarar los mecanismos de
producción de cuadros clínicos del Lupus que
anteriormente constituían una incógnita.
El 40% de los pacientes con
Lupus tienen estos anticuerpos pero no todos padecerán
los efectos asociados a los mismos. Muchos de estos síntomas
pueden no necesitar tratamiento especial o pueden ser
manejados con medidas tan simples como tomar una tableta
de aspirina infantil por día
El hecho de que algunas infecciones comunes hagan que (con
alguna diferencia) el anticuerpo antifasfolipídico
aparezca, sugiere a los médicos, con razón, que esos
tipos de Lupus podrían ser provocados por alguna infección.
El hecho de
que las anormalidades de los vasos sanguíneos y la
coagulación sean diferentes en pacientes lúpicos con y
sin anticuerpos antifosfolipídicos, ofrecen nuevas
oportunidades para el tratamiento además de los agentes
anti-inflamatorios y de las drogas inmunosupresoras hasta
ahora utilizadas.